La epifanía de Chrisette Michele
Escrito por Pol    Jueves, 28 de Mayo de 2009 13:08    Imprimir E-mail
(16 Votos)
Internacional - Críticas Internacional
 
CHRISETTE MICHELE
"Epiphany"
(Def Jam, 2009)
****

JOVEN

Hola… a todos… esto… buenas tardes y… eso… estoy aquí… porque… creo… soy Youtubeopata.

MULTITUD

¡Te queremos Pol!

¿Pelín exagerado?  Quizá sí. A ver, no lo compararía con otras adicciones o patologías mucho más graves como comer pipas o palitos de cangrejo, pero ahí estamos. Esto viene a que el otro día, como si de una abducción alienígena se tratase, me di cuenta que tras un inocente click desaparecí de la faz de la tierra al menos una hora. Es increíble el poder de atracción del youtubismo (aceptamos dailymotionismo o vimeoismo). Lo curioso es que cuando volví al planeta tierra tenía enfrente un video con extractos del musical Shall We Dance (1937) con Fred Astaire y Gingers Rogers. Mi pregunta es ¿cómo diablos llegué ahí?  Tras un ejercicio de memoria, este fue el viaje regresivo que hice. [...]

- Shall We Dance (1937), Fred Astaire y Ginger Rogers : Se trata de un video de diez minutos donde vemos las mejores canciones  del musical, entre ellas They All Laughed, Shall We Dance o Let’s Call The Whole Thing Off, popularizado años más tarde por Louis Amstrong y Ella Fitzgerald. Todas escritas por George Gershwin.

- Raphsody in Blue, de George Gershwin en Fantasia de Disney

Un Americano en París, de George Gershwin

Summertime de Ella Fitzgerald (1968), de la ópera Porgy and Bless de George Gershwin

- Summertime por Billie Holiday (1936)

- Chrisette Michele, Epiphany (2009)

A priori es fácil adivinar que aquella tarde me dio un arrebato de investigación de quién era George Gershwin, aunque lo que realmente puede extrañar cómo pasé de Chrisette Michele a Billie Holiday. ¿Chrisette quién?

A parte de que la gente no sepa escribir su nombre, lo peor que le puede pasar a Chrisette Michele es que la ninguneen por ser negra y cantar soul. ¿Por qué? Porque todos sabemos que en los Estates meneas una bandera y te caen 20 cantantes de soul.

En un contexto así, es difícil destacar. Hacer que una discográfica se fije en ti y no en cualquier otra voz negra de las que abarrotan Iglesias o guetos es harto complicado. Como otras tantas, de niña entró en un coro góspel y, como con preparación el talento se multiplica,  comenzó a recibir clases de piano. Se pasó toda su infancia preparándose y puliendo un talento innato para la música. Con 17 añitos tuvo una revelación en forma de Cd de Astrud Gilberto con su The Girl From Ipanema que la abocó a empaparse de los grandes clásicos del jazz como Frank Sinatra, Billie Holliday o Ella Fitzgerald. La suerte estaba echada: formación, talento e influencias de calidad. Michele comenzó a actuar en diversos clubes de Nueva York, entre ellos el Manhattan Village Underground Club donde India Arie se enamoró de las tesituras vocales de Chrisette y la invitó a que la telonease. La suerte hizo que directivos de Def Jam se pasasen por el mismo local y tras secarse las babas de verla en directo, la contratasen.

I Am, su álbum debut, salió en 2007 donde gozó de la libertad suficiente para componer la totalidad del disco y disfrutar de las producciones de Salaam Remi, Will.I.Am , Babyface y John Legend. Se trataba de un disco, en su mayoría, de producciones minimalistas que servían de mero acompañamiento a las diversas tesituras vocales.  El disco logró el reconocimiento de la crítica y en premios, y su Grammy a la mejor actuación R&B lo atestiguan. La pega fue que en ventas el público no respondieron del mismo modo.

Esta problemática es lo que ha intentado solucionar en su segundo álbum, el reciente Epiphany (2009). Menos composiciones propias y producciones más comerciales, esta vez, de la mano de Ne-Yo y Chuck Harmony. A pesar de esa tendencia a la comercialidad, se trata de un disco completo, donde Michele despliega todo el abanico de registros de lo que es capaz. Un disco homogéneo, lleno de matices de R&B, pop y menos jazz alrededor de una columna vertebral soulera. Destacaríamos grandiosos temas como el single Epiphany y su principio trip-hop a lo Teardrops de Massive Attack, All I Ever Think About o la desgarradora Blame It On Me.

Con ese intento de la búsqueda de reconocimiento de ventas, quizá hemos perdido la autenticidad del primer álbum, pero el talento vocal y esa rara capacidad de transmitir y conectar con su público es tan indiscutible, que nos encontramos sin duda ante uno de los discos del año sin duda.  Def Jam y Michele deben estar más que satisfechos ya que han conseguido su propósito, ser número uno en ventas en los Estates. Veremos si los premios también llegan.

Michele ha de ser el ejemplo perfecto de que el talento solo no hace una artista. Se necesita formación, buenos referentes, trabajo, mucho trabajo, y algo de suerte. Como dijo Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estates, “Yo creo bastante en la suerte. Y he constatado que, cuanto más duro trabajo, más suerte tengo."

 


La epifanía de Chrisette Michele