Crónica: Erykah Badu 18/07/2010
Escrito por Mario Gómez Garrido    Martes, 27 de Julio de 2010 00:00    Imprimir E-mail
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Internacional - Reportajes Internacional
 
Erykah Badu: El regreso de la diva y su ankh

El movimiento "Baduizm" volvió a hipnotizar al público de la Ciudad Condal durante poco más de una hora (hecho sorprendente sabiendo que en el Heineken Music Hall de Amsterdam la diva estuvo más de dos horas actuando)

El DJ, muerto de calor bajo su boina y su sudadera negra, pinchó unos cuantos clásicos para ir calentando el ambiente aún más (incluyendo un precioso remix del clásico "I Can't Help It" que Stevie Wonder regaló a Michael Jackson para ese disco que tanto ha vendido y sigue vendiendo) y dando la "entradilla" a la banda al ritmo de "Amerykahn Promise", contando con tan buenos músicos como de costumbre, entre los que no faltaba el sempiterno flautista, Dwayne Kerr y con grandes voces en los coros entre las que se hallaban Keisha Jackson (la hija de Millie Jackson, ni más ni menos) la propia hermana de Ms. Badu, Koryan Wright (su nombre de guerra, Nayrok Badu) y una nueva incorporación, Ra-Re Valverde, estrecha colaboradora y amiga de Rahsaan Patterson, además de antigua corista de la competidora directa por el título de Reina del Soul contemporáneo, Jill Scott. [...]

La base producida por 9th Wonder para el tema "20 Feet Tall" abrió la puerta para que Badu se dignara a deleitarnos con su presencia, oculta bajo unas túnicas (que tardó más de media hora en quitarse) y ataviada con un sombrero de copa. En excelente forma vocal, el tema "Out My Mind, Just In Time" (maravillosa coproducción entre la propia Erykah, James Poyser y Georgia Anne Muldrow) acabó de lavarnos el cerebro a todos, haciéndonos olvidar los 45 minutos de retraso y los 100 euros que pedía la cantante por conocerla y hacerse una foto con ella (se admiten todo tipo de comentarios al respecto)

Esas anécdotas quedaron del todo diluidas gracias al himno "The Healer" (homenaje a J Dilla incluido, por supuesto) y, con un sorprendente giro, uno de los temas menos publicitados del mítico "Baduizm" invadía nuestros sentidos, el dramático "No Love" que puso la piel de gallina a un público totalmente entregado, al que siguió manipulando a su antojo gracias a temas como el ya clásico "I Want You" (a destacar el momento "downtempo" del tema en el que la sensualidad se adueñó del escenario) "Me", "My People" o "Soldier" estos tres últimos pertenecientes a su anterior trabajo, "New Amerykah part one: 4th World War".

Los temas de su nuevo disco sonaron poco, ya que la diva de Dallas se dedicó a repasar el catálogo de sus éxitos, con nuevos arreglos en los temas míticos como "On & On" "Appletree" y el más celebrado por la audiencia "Didn't Cha Know" el cual enlazó con un freestyle en el que hacía un llamamiento a la propia autoestima, ensalzando la libertad individual y animando a la gente a creer en sí misma. Todo un viaje de sentimientos y filosofías de vida que la cantante concluyó con un tema del cual me encantaría saber el nombre, pero ya es costumbre en ella cantar algún tema que no aparece en sus discos para captar aún más (si cabe) la atención de sus seguidores.

Por todo este caleidoscopio de sensaciones y emociones que Erykah Badu sabe cómo manejar para conseguir el efecto deseado, el público no protestó por la corta duración del show y parece que tampoco echaron de menos temas como "Window Seat" o los clásicos "Other Side of the Game" y "Next Lifetime". Habiendo presenciado a Ms. Badu en actuaciones más generosas como la del año 2008, esta actuación me dejó con cierto grado de insatisfacción, lo cual, no disminuye la excelencia artística del directo de la cantante, una experiencia que recomiendo a todos los amantes de la buena música en general y del Soul con fundamento en particular.
 
 


Crónica: Erykah Badu 18/07/2010